En marzo [de 2004] se trató de asediar todos los instantes de nuestra atención, llenar cada milímetro del espacio visual con imágenes que bloqueaban el pensamiento, infiltrar nuestro cerebro colectivo de consignas. No fue posible. La saturación informativa produjo efectos paradójicos que se revolvieron contra sus administradores. Miles de personas usaron las tecnologías de la comunicación como instrumentos para crear lugares comunes donde fuera posible discutir, pensar y sentir libremente.

He aquí desde luego uno de los enormes descubrimientos políticos de esos días: «sí se puede». Es posible ser afectados y modificados por lo que ocurre, pensar, sentir y actuar públicamente, con eficacia, intervenir en el curso de la realidad. Y sin orientación centralizada, sin una coordinación articulada por un vértice político.

VVAA: ¡Pásalo! Relatos y análisis sobre el 11-M y los días que le siguieron (Traficantes de Sueños, abril de 2004) <- Que sí, que esto se escribió ¡hace diez años!

Este tráiler tan espectacular es la presentación de Unlike Us Reader: Social Media Monopolies and Their Alternatives, un libro que han editado con paciencia y dedicación Miram Rasch y Geert Lovink, del Institute of Network Cultures. Se puede leer entero siguiendo el enlace.

Contiene un artículo que escribimos Alex Haché, Floren Cabello y yo sobre nuestras ideas y experiencias alrededor de N-1.cc y el colectivo que lo mantiene: "Towards a Free Federated Social Web: Lorea Takes The Networks!". Fue divertido.

La del 20 y 21 de Diciembre ha sido un sentir general, un espíritu colectivo, arrasador. Todos hemos de aprender que para transformar la sociedad es necesario este nivel de compromiso con la cosa pública, con lo nuestro, de forma cotidiana, permanente. La sociedad debe ser consciente de esto porque de su empoderamiento y capacidad depende que esta generación pueda re-evolucionar el mundo en un futuro inmediato o empeore respecto al de sus padres.
"Internet sigue siendo libre", comunicado de Hacktivistas a costa del Epic Fail de la Ley Sinde.