"En su reciente libro Contra el rebaño digital, Jaron Lanier nos habla del “totalitarismo cibernético” que se produce en internet: un flujo incontrolado de las obras, independientemente de las licencias que tengan éstas, promovido por una masa anónima inquilina de redes sociales corporativas que desdibuja tanto a los autores como a los consumidores de esas obras. Ese “totalitarismo” se ha producido gracias a una mezcla verdaderamente explosiva: el triunfo en internet de los postulados del Derecho anglosajón, al no contemplarse nunca los derechos morales de las obras (no hay ninguna reflexión sobre las implicaciones que tiene algo tan elemental como la descontextualización de las obras, por ejemplo) junto a la percepción de internet como un espacio neutro auto-regulado, donde las instituciones no deben intervenir nunca y donde cualquiera que sea verdaderamente bueno podrá triunfar, sin intermediarios. Si un creador no consigue vivir de sus obras, con la potencia que dan las licencias libres y las redes sociales, simplemente es por su culpa; si su trabajo fuera de calidad sería “alegre y rico”.
El Darwinismo social se nos ha vuelto a colar hasta la cocina por la puerta de atrás, a través del “copyleft” y de la cultura libre.
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- DGA (Comunes), “La izquierda y la derecha en la cultura libre y el copyleft.”