nubedevacaciones:

Qué será será whatever

Investigación sobre el fenómeno de la segunda vivienda en España. Entendiéndola como una heterotopía conformadora de diversos modelos de ocupación del territorio que no pueden comprenderse desde los medios de análisis urbanos tradicionales. Desde los años sesenta hasta hoy, del desarrollismo ultrautópico hasta el estallido de la burbuja y la crisis.

Speculative fiction, as a reflection of our present in a vision of the future, must be about having a critical mindset towards the world of some kind, any kind, if we want to be considered to be anything like ethical subjects. If ‘Her’ is the kind of mindset that we have in the present, then we are a doomed species. We will continue to live our lives as if our narratives of romance were a model for interacting with real people. We’ll continue to turn out more and more products, while mumbling confusedly about something called sustainability into our rare earth element lined-coffins. And when AI is inevitably invented, we will treat it just like we do the humans in our lives—just like objects, which we’ll use, abuse, and discard with all the raw, uncritical humanity in our hearts.

Adam Rothstein, "Love in a time of design-fiction".

Resumiendo: Her es una película chunguísima.

El colmo ya fue en las elecciones municipales [de 1979], cuando a los pocos líderes vecinales y sociales que estaban disponibles, y que se lo habían preparado, los metieron de lleno en el Àrea de Joventut de todos los ayuntamientos y empezó el trapicheo de dinero que ahora está saliendo a la luz. Esto fue una traición terrible. Además, si lo investigas, ves que hay un olvido. Del 78 al 82 hay un olvido, un túnel mental. Tú entrevistas al Pau Riba y a todos estos y no saben, y mezclan lo del 82 con lo del 78. Entonces, de repente, aparece un alcalde, que en Interviú hacía declaraciones diciendo que a los homosexuales había que corregirlos con electroshocks [Enrique Tierno Galván], que promociona los conciertos y concursos de La Villa del Rock de Madrid, como una forma de instrumentalizar un movimiento que había nacido de Ajoblanco y, de ellos mismos, del Politécnico y de la revista Star, de los del “Rrollo”, de toda la gente del Rastro… y vienen estos y lo convierten en un chotis a la madrileña, banalizando todo lo que ha sido social y político del movimiento de Barcelona, e incluso del de Sevilla, y convierten el movimiento en una especie de mascarada generalizada, dominada por los gerentes de las discográficas que estaban en Barcelona y que, en el 78, huyendo del rock català al que obligaba la Sala Zeleste a través del Terenci Moix, se fueron a Madrid y enseñan a tocar la guitarra a Radio Futura, a Alaska, a la Ana Curra, al Eduardo Benavente… y aparece todo este fenómeno de La Movida de Madrid.
Pepe Ribas entrevistado por Germán Labrador Méndez y Pablo Sánchez León, en Con la memoria de una República por venir. Conversaciones intergeneracionales sobre identidades antifranquistas y democracia. Ediciones Contratiempo, 2014 (pág. 83).